Una especie, Cimex lectularis , es la que convive con nosotros y se nutre de nuestra sangre. Otras especies en América del Sur y África prefieren la sangre de pollos o murciélagos.
Controlar estas pestes es complicado aunque no imposible.
Siempre las chinches han sabido resistir nuestros embates y como la mayoría de los insectos se van adaptando a los insecticidas que aplicamos haciéndose cada vez más resistentes y forzándonos a actualizarlos.
Tanto los tratamientos químicos como el uso de cebos son los métodos más utilizados.
Su dificultad para atravesar la vaselina nos permite pergeñar un sistema de defensa y aislamiento colocando las patas de la cama dentro de unos recipientes con ese producto o también un poco de agua.
Ahora bien, el problema es que se ha verificado que a veces las chinches trepan por las paredes y llegan hasta el techo desde donde se dejan caer sobre los seres humanos, ayudados en su orientación por el calor que desprenden nuestros cuerpos.
No debemos despreciar ninguna medida preventiva; de las que sin costo alguno y a nuestro alcance podemos disponer están las siguientes: no dejar ropa tirada en el suelo al lado de la cama, revisar las alfombras y almohadas antes de irnos a dormir.
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| ciclo de vida de la chinche |
Si nos hemos alojado en algún hotel antes de volver a casa es posible que escondidas en nuestro equipaje hayan viajado con nosotros algunas de estas criaturas.
Por lo tanto es recomendable no dejar las maletas abiertas en nuestros viajes.






